viernes 16 de marzo de 2012

La cuestión salarial es parte de la profundización

Es muy claro. La profundización del proyecto nacional y popular que encabeza la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no limita ni condiciona los reclamos salariales. Parte de la sintonía fina de la que habla Cristina es que las paritarias se desarrollen entre montos razonables para cada actividad.

¿Qué significa cuando digo razonables? Que no impidan ni obstaculicen el desarrollo de la actividad económica. Que sean reclamos inteligentes, pensando no sólo en el sector que necesita la recomposición salarial, sino también pensando que cada sector forma parte de un todo que es la economía nacional. Somos los engranajes necesarios de todo lo que pasa en nuestra máquina económica.

Con todas las conquistas que ha conseguido el pueblo a través del o con la ayuda y voluntad del gobierno, es claro que no se impide el desarrollo de las paritarias. Se pide (a veces habría que revisar modos, como en todos los órdenes de la vida) que los trabajadores sean conscientes (seamos conscientes) de que el fondo de la cuestión excede el justo y legítimo reclamo de recomposición salarial.

En el fondo encontramos: empresarios de medios ávidos de mostrar confrontaciones, opositores deseosos de abonar quiebres, crisis internacional, medidas para no perder puestos de trabajo en ese contexto, como consecuencia de una baja de las exportaciones, protección a la economía nacional y al consumo interno, limitaciones a las importaciones. También tenemos que incluir los acomodamientos de precios para sostener la rentabilidad empresaria, que no es ningún lujo, ni ninguna medida para beneficiar a los que ganan más: la empresa privada, la grande y la pyme, son fuentes de trabajo, antes que todo.

La empresa como fuente de trabajo fue siempre evaluada así por el gobierno nacional. El trabajo en el Estado ha sido reivindicado porque ha sido reivindicado el Estado. El trabajo como ordenador social, como la clave para reducir la injusticia social, es decir la marginación, la pobreza, la miseria.

Ahora, ¿qué es el trabajo como ordenador social? Quien tiene trabajo tiene salario y dignidad para él, ella y para su familia. Tiene poder de consumo, mayor, menor, tiene. Puede planificar. Valora su actividad y tiene mejor autoestima. Todo esto para arrancar. Son mil ideas más.

Cuando se defiende el salario, no se debe olvidar mirar el bosque: el trabajo, vuelta de la paritaria. La lucha por el trabajo genuino, legalizado. Por los que no lo tienen y no pueden luchar por la recomposición. Y eso no implica claudicar. De ninguna manera. Implica razonabilidad, mesura. Hacerse cargo también de que no es posible que le vaya bien a algunos sectores y a otros no, en plena crisis internacional. Defendiendo el trabajo, se defiende la paritaria y la necesaria y justa recomposición salarial.

Cuando desde los sectores de la derecha se alaban los distanciamientos entre los trabajadores y el gobierno nacional, pierden los trabajadores. Porque cuando ellos vuelvan, vamos a perder lo conseguido. Sin duda alguna. Superar los distanciamientos requiere de responsabilidad tanto del gobierno como de los trabajadores y sus representantes. Sin duda. No le podemos abonar el terreno a los vivos de siempre.

No olvidemos mirar el bosque. Muchas luchas nos trajeron acá. Muchos compañeros caídos. Muchos sueños que no se concretaron y que estamos luchando para concretar.

jueves 15 de marzo de 2012

4 años de la protesta del campo. ¿Qué nos dejó?

Hace una semana intentaba reflexionar sobre lo difícil que fue sobrellevar la denominada "crisis del campo" en 2008 y más tarde también.

Recordemos. 11 de marzo de 2008. Resolución 125. Se instalaban las retenciones móviles a la exportación de la producción agropecuaria. Días más tarde comenzaba una tibia protesta que marcaría el destino político del país por los próximos 2 años, por lo menos.

Pasaron cuatro años. ¿Qué nos dejó a los argentinos?

Nos dejó 4 meses de turbulencias económicas, políticas, mezcladas con protestas patronales, urbanas, desabastecimiento, actos de los dos lados. Alta escalada verbal. Nos dejó un cambio en el ministerio de Economía. Nos dejó un cambio en la jefatura de gabinete. Nos dejó la creación del ministerio de Agricultura. Nos dejó sin vicepresidente.

¿Qué más? La vuelta de la discusión política profunda sobre el modelo de país que queremos. Sobre la redistribución. Sobre los que más tienen y los que menos tienen. Sobre los que más ganan con este modelo económico. Sobre la soberanía agroalimentaria. Sobre la militancia. Sobre las convicciones.

Es mucho. Muchísimo. La "crisis del campo" nos dejó hasta la discusión sobre cómo decir lo que se quiere expresar, y apuntar con solidez, que no es lo mismo un "lock out patronal" que una "huelga de campesinos". Quienes decían "lock out patronal" estaban cerca de la postura del kirchnerismo y quienes hablaban de "paro del agro" estaban cerca de los intereses de los empresarios agrarios.

A la postre, nos quedó otra consecuencia. La derrota de Néstor Kirchner en las elecciones de la provincia de Buenos Aires, el 28 de junio de 2009. Anuncios periodísticos de naufragios políticos, de cambios en la matriz del modelo económico, de lección dada por la ciudadanía al "autoritarismo" oficial. El fin del kirchnerismo y su compulsión por los conflictos.

¿Cómo se respondió? Desde la derrota política, se respondió con más política y debates. La sociedad, ávida de debates, acogió el que se dio por la Ley de Medios. Y festejó su aprobación. Se aprobó una reforma política que alumbró las primarias de 2011 y también hubo claro consenso de los bloques en cuanto al matrimonio igualitario. Kirchner asistió a esa sesión y votó a favor de ese proyecto. Agustín Rossi leyó parte del libro "Historia de la homosexualidad en la Argentina" de Osvaldo Bazán para justificar su voto afirmativo. El peronismo, una vez más, abriendo el camino a derechos conculcados. El peronismo, pero no solo. Acompañado por bloques y por la sociedad.

La crisis del campo mostró en forma clara cómo se puede aprovechar una situación de un sector particular para desestabilizar a un gobierno electo por el pueblo. Horadaron hasta la vicepresidencia. Y quedó claro el tándem Oposición - Empresas de medios hegemónicos - Agroexportadores. Todo un conjunto de factores para decir "basta" a los logros alcanzados.

Cuatro años después, no hubo "fin del kirchnerismo" ni el fin de la compulsión por los conflictos. Sigue habiendo gobierno, que con palos en la rueda y con aciertos y correcciones sigue dando batalla por una mejor distribución de la riqueza para los argentinos.

Cuatro años después, la oposición desmembrada demostró que sacar ventaja eventual de un hecho, puede servir para plantar bandera en un lugar y ganar alguna elección, pero quedó demasiado claro que eso no sirve para construir una alternativa política. Mal que les pese. Demostraron no estar a la altura de los debates. No se los comió el gobierno o el peronismo. Se los comió la realidad. Las discusiones de actualidad que no supieron afrontar con altura, serrucharon sus esperanzas de recambio político.

Cuatro años después, el sector del "campo" parece invisible, aunque no lo es. Mantiene reclamos y propuestas pero sin el poder que le dio la ocasional simpatía urbana. No supieron construir política a partir del conflicto con el gobierno. En muchos de sus pueblos, en los que reivindicaron la protesta de 2008, ganó el kirchnerismo en 2011. He ahí la lección que deberían haber aprendido. Si se juega a la política, se deben aceptar las reglas.

Cuatro años después, los huevos de Julio Cobos son un fantasma perdido en la inmensidad del desierto político que supo armar. Fue una estrella fugaz que sirvió para el momento y que después fue descartado. Resistió en la vicepresidencia, gozando de los privilegios que otorga el cargo pero actuando en forma funcional al arco opositor. Integrándolo. Le quedó el sabor amargo de haber pretendido basar su búsqueda de poder renegando del proyecto que lo llevó a la vicepresidencia.

Cuatro años después, un kirchnerismo renovado, sin Kirchner en lo físico pero sí en lo estructural, con Cristina, y con las juventudes haciendo de guardián del proyecto, con más peronismo y más militancia cada día. Preparándose para renovar la política y por qué no y ojalá, la cultura política argentina. Es tan adrenalínico el futuro que viene, como el presente que nos toca atravesar.

Cuatro años después, algunos seguimos pensando y acompañando el mismo camino. Convencidos.



Paciencia. Humildad. Peronismo.

Hago mías las palabras del inge, Nestor Sbariggi, principalmente las del título de su post, "Hay que saber esperar". Lo que demuestra que en la política, como en otros órdenes, a veces hay que armarse de paciencia en los espacios, porque no todos los cambios y reconocimientos se dan de golpe, ni todos juntos. También hay que tener dos gotas de humildad. Tampoco ser un buenudo, sino tener dos gotas de humildad. Increíble que sigamos hablando de estas palabras para poner en tela de análisis a la política: paciencia, humildad. Sé que alguno dirá: "con eso no basta", "si la vas de buenito te comen los lobos". Sí, claro. Bienvenidos a la política. Pero eso no invalida los otros conceptos. "Hominis lupus hominis" aplicado al peronismo sería interesante de analizar. También la supervivencia del más fuerte. Y cuáles son los términos de la fortaleza. En fin. Me voy por las ramas, vamos al blog.

Dice el inge:

Leemos aca en La Rosca que hoy juró como diputada nacional María Eugenia Zamarreño en lugar de Santiago Aragón que fuera designado titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) puesto que había dejado vacante Gabriel Mariotto para asumir la vicegobernación de la PBA , su jefe político.

Maru Zamarreño había ido en el lugar 24 de la lista de diputados nacionales del FpV que había logrado ingresar 22 diputados por la PBA pero la designación de Cristina Alvarez Rodriguez como ministra de Gobierno de Daniel Scioli que al renunciar a su banca hizo que Gastón Arispe de NE ingrese a la Cámara y esta renuncia de Aragón que había jurado como diputado en diciembre promovieron a Zamarreño hacia su banca.

Lo curioso del tema es que el lugar 24 de la lista fue el que había sido ofrecido a la ex diputada Silvia Vazquez que no aceptó bajo ningún concepto al caerse de los lugares expectantes de la lista. Se dice que en estos momentos Vazquez, que fue parte del palco del acto de Hugo Moyano en Huracán, se halla participando en el espacio opositor que llevará como candidato a senador por la Capital el año que viene a Alberto Fernandez, el hombre del momento por el episodio en C5N de anoche. Al enterarse Randazzo de la vacante ni lerdo ni perezoso dijo "yo tengo la persona" y Maru que se desempeñaba como directora de Asuntos Políticos y Reforma Política del Ministerio del Interior (las PASO estuvieron bajo su comando y fueron un éxito total) fue llamada a firmar en su lugar.

Le desamos suerte a esta joven militante peronista en esta nueva etapa.




lunes 28 de noviembre de 2011

Polémico mural de Kirchner, la respuesta artística: "Quisiera que me respeten"

En el marco del debate por la presentación de una obra de arte, se conoció la respuesta artística de la creadora de la imagen de Néstor Kirchner, cuya autoría fue adjudicada a una supuesta "artista plástica" Soledad E. Como ya fue demostrado por La Rosca, ni pensó, ni diseñó, ni creó nada del polémico mural inaugurado esta semana en La Plata. Con ironía, la obra de respuesta se llama "Quisiera que me respeten" y muestra el proceso creativo que no fue realizado por nadie que haya participado de la inauguración del mural.